jueves, 10 de marzo de 2016

THE PROJECT ETWINNING: ECONOMIC LIFE IN OUR VILLAGE

Buenas tardes a todos!!!
Continuando con el proyecto etwinning, dándonos a conocer a Europe. hoy os voy a dejar nuestro primer paso en nuestro proyecto basado en nuestra economía, que en este caso es "la vid". en este proyecto mis alumnos van a daros clases tutoriales de como plantar la planta (vid) en su primer paso e iré colgando paso por paso, desde que se planta la planta hasta que llega a servirse el vino en la mesa. todo este proceso conlleva varios pasos (step) que mis alumnos de 4º van a ir explicándolos en varios tutoriales.
Aquí os dejo el enlace para vuestra visualización y que disfrutéis al máximo de nuestro primer tutorial.
https://www.youtube.com/watch?v=kCTSS8wGvXA
os escribo el texto de lo que dicen:

"first step.
the project starts:
first of all, the farmer has to prepare the soil. he has to plow the soil and point the place where the plant will be.
when the plants are in the soil. the farmer protects them with green tubes to avoid damage from animals or weather."

sábado, 5 de marzo de 2016

CUENTO: DANO, EL DINOSAURIO

Hoy os voy a dejar el cuento que hice con la inspiración de mis alumnos de 4º para concienciar al mundo de los buenos hábitos que hay que tener para cuidar nuestro mundo, nuestra casa, en fin, nuestra existencia. Ellos también participaron en dicho cuento, a parte de su aportación de ideas, también fueron ellos los que aportaron las ilustraciones para dicho cuento, en donde por votación popular se llegó a dos ganadores: Carolina Soler y Eduardo Guillén, 
Quedando como ganador final Eduardo Guillén.

DISFRUTAD DE SU LECTURA!!!!

DANO, EL DINOSAURIO

Érase una vez un dinosaurio muy pequeño que vivía en América, hace muchos, muchos años. El pequeño dinosaurio se llamaba Dano, tenía la nariz respingona, unos  ojos tan grandes como platos y una sonrisa con unos grandes colmillos. Su cuerpo, como todo dinosaurio que se aprecie era delgadillo a partir del cuello pero se iba ensanchando según bajaba, con unos brazos muy cortitos aunque tenía una cola muy larga y fuerte.
Él vivía en el Amazonas, un lugar salvaje en América del sur, según dicen los mayores: “el Amazonas es el pulmón del mundo”, realmente Dano no entendía esa expresión, lo que quería decir, porque él sabía dónde estaban sus pulmones pero no entendía porque todos los pulmones del mundo se encontraban allí.
-¡Estos mayores como son, siempre tienen refranes para todo y yo no los entiendo!- se lamentaba Dano haciéndose el fuerte para superar esa ignorancia.
-¡Pero tenerlo por seguro que algún día voy a adivinar qué es lo que quieren decir!-les comunicaba a unas flores preciosas que se encontraban allí.
Las flores asintieron, mirándose una a otra y encogiéndose de hombros.  A pesar de ello, les dijeron a Dano que sí, que tenía razón, inclusive animándole a ello.
-¡¡¡Vamos Dano, tu puedes a eso y a mucho más!!!-gritaron las flores entusiasmadas.



Un buen día, Dano iba jugueteando por la selva cuando vio un círculo muy grande en medio del escampado que se encontraba en medio de la selva. Ni corto ni perezoso, decidió ir a ver que era ese gran círculo.
-¿¿¡¡ A ver, a ver, que será este círculo??!!  ¿¿A lo mejor, puedo jugar con él??- se preguntó intrigado.
Según se iba acercando, el círculo se hacía más brillante, él no podía parar de correr para donde se encontraba el círculo y sin pensarlo demasiado por la emoción, dio un salto dentro de él y…



Dano, de pronto se encontraba en otro lugar que no era el suyo, asustado empezó a mirar de un lado a otro. Todos los edificios eran grandes, muy grandes y altos, muy altos; luces por todos sitios, unos animales que él no conocía que corrían mucho, de diferentes colores que chillaban de una manera muy rara y expulsaban unos humos por detrás, en la espalda. Dano estaba alucinado.
Unos minutos después, Dano se encontró a un perro vagabundo que ambulaba por las calles de esa ciudad tan rara. Dano desesperado, fue directo hacia él, todo lastimoso.
-¡¡Oye!!¡¡ Animal de cuatro patas!! ¿Te puedo hacer una pregunta?- Dano preguntó…
El perro lo miro de arriba abajo, se encogió de hombros y le miro como si esperara que le hiciera la pregunta de una vez. Ante esto, Dano preguntó:
-¿En qué selva estamos que yo no la conozco?
-¡¡selvaaa!!! Permíteme que me ría,¡¡ jajaja!!-exclamó el perro.
-Esto es la ciudad de Manhattan, en América. No es ninguna selva-informó el perro.
-¿Y los animales que van corriendo muy deprisa y echan humo, no fuego, echan humo por detrás, quiénes son?-preguntó Dano con curiosidad.
-¡¡jajaja!! Esos son los coches, automóviles para las personas que vayan de un lado para otro sin que ellos anden o corran como nosotros. Ya ves, la sociedad ha evolucionado mucho para que los seres humanos se hagan más vagos-comentó el perro muy coherentemente.
Dano, estaba sin palabras, no entendía nada de lo que estaba pasando, ya que él se encontraba tan a gusto en su selva jugando que ahora en esta parte del mundo en donde no había tierra, hierba, árboles y un cielo transparente como el cristal.
De repente, Dano se echó a llorar, las lágrimas le caían a borbotones. El perro, todo preocupado le empezó a preguntar:
-¿Qué te pasa buen amigo? ¿Por qué lloras tan desconsoladamente?
-Estoy muy triste, me estoy dando cuenta que echo de menos mi selva, mis árboles, mis plantas, mis amigos los animales y ahora siento que no puedo respirar…-dijo Dano entre cortado.
-¡No te preocupes, esto es así, te acostumbraras, confía en mí!-aseguro el perro.
Dano no se lo creía, ahora le venían a su cabeza esas palabras que decían los mayores “el amazonas es el pulmón del mundo”
-¡Ahora lo entiendo!!-salto de alegría.- los mayores son sabios.
-¿¡Cómo, no te entiendo!?-extrañado el perro.
-Te explico, buen amigo…yo tenía una duda de por qué los mayores decían que mi selva era el pulmón del mundo, el Amazonas, y ahora lo entiendo todo. Ante este problema que tenéis en esta civilización tiene fácil solución, díselo a los humanos que no se enteran  “plantar árboles” para que podáis” respirar vida”. ¿Lo harás?-le comento Dano razonando su filosofía.
-¡No te preocupes mi pequeño gran amigo, lo haré!-confirmo el perro.
Al decir esas palabras, Dano desapareció y volvió a su selva del alma.

Escrito por: JULIA CASANOVA